domingo, 6 de septiembre de 2009

La Iglesia Episcopal culmina su cisma al crearse la Nueva Iglesia Anglicana

TEXAS, Estados Unidos (Reuters/ACPress.net) Los conservadores que abandonaron la Iglesia Episcopal de Estados Unidos por diversas diferencias en doctrinas fundamentales, y que tuvieron su culminación en la ordenación de obispos con parejas homosexuales, formalizaron el 27 de Junio pasado su separación al crear una nueva entidad, la Iglesia Anglicana en Norteamérica. Es el último capítulo de una saga que ha dividido y sigue dividiendo a los anglicanos de todo el mundo.

La nueva entidad, ACNA, por sus siglas en inglés afirma tener ya 100 mil fieles. A nivel formal, esta misma semana la ACNA ratificó su constitución y nombró el pasado miércoles 24 de junio por la tarde a Robert Duncan de Pittsburgh como su primer arzobispo.

Duncan y los otros líderes anglicanos conservadores han llevado a un 10 por ciento de las parroquias episcopales del país a alinearse con los obispos y arzobispos anglicanos de África y Sudamérica, donde viven la mayoría de los anglicanos de todo el mundo, y que son también contrarios a las decisiones de los episcopales liberales de Estados Unidos.

En el 2008 la Iglesia Episcopal de EU apartó a Duncan del ministerio episcopal, pero fue inmediatamente rehabilitado como obispo por la Provincia del Cono Sur, en Sudamérica.
La Iglesia Episcopal en EU declinó hacer comentarios sobre el proceso de sus miembros escindidos. Y es que hay más tensiones que las meramente doctrinales y éticas (ya de por sí de enorme importancia), puesto que la Iglesia Anglicana en Norteamérica (ACNA) afirma que cuatro de las 28 diócesis bajo su control están enfrascadas en disputas con la Iglesia Episcopal relacionadas con propiedades.


Algunas congregaciones canadienses separadas de los episcopales canadienses liberales también están librando batallas legales sobre activos con la Iglesia Anglicana de Canadá.
Rowan Williams propone la co-existencia de dos iglesias anglicanas paralelas

Las reacciones no se han hecho esperar. La aprobación de la Iglesia Episcopal de continuar con el nombramiento de obispos gays y lesbianas activos pueden llevar a la iglesia anglicana a un cisma que parece inminente. Rowan Williams, arzobispo de Canterbury, ha mostrado su preocupación por la división creciente entre los obispos, aún dentro del seno de la Iglesia Episcopal. De hecho, 39 obispos episcopales han firmado un documento en el que se niegan a aceptar las decisiones de la pasada Convención general relativas a la sexualidad humana. Wiliams advierte igualmente del grave perjuicio que supone lo ocurrido para el avance en el diálogo ecuménico con católicos romanos y ortodoxos.

El documento, llamado «La declaración de Anaheim», expresa el desacuerdo total con las decisiones de la pasada Convención General relativas a la sexualidad humana. Los signatarios se comprometen a no ordenar homosexuales, ni permitir las uniones de personas del mismo sexo, ni permitir intromisiones en los límites territoriales de sus diócesis.
Y por otra parte, el Episcopado de Los Ángeles ha preseleccionado a un hombre y una mujer pastores, gay y lesbiana activos respectivamente, entre los seis candidatos a ocupar el cargo de obispo. Una medida que la convierte en una de las primeras diócesis en Estados Unidos que levanta la prohibición de facto sobre el nombramiento de homosexuales en la jerarquía eclesiástica.

El obispo de Los Ángeles, el reverendo J. Jon Bruno, es un declarado defensor de los derechos de los homosexuales en la iglesia. «Confirmo cada uno de los candidatos y estoy encantado de la amplia diversidad que ofrecen a esta diócesis», declaró Bruno a través de un comunicado.

Rowan Williams, arzobispo de Canterbury, ha admitido que la «cuestión gay» ha llevado a esta iglesia a una división que parece ya insalvable. En su empeño por evitar formalmente un cisma dentro de la que se considera tercera comunión cristiana del mundo (tras la Iglesia Católica Romana y las iglesias ortodoxas en comunión con el patriarca de Constantinopla), Williams habla ahora de respetar las «dos formas de ser anglicano».
El 27 de julio, Williams dijo que es posible que la Iglesia Episcopal en Estados Unidos tenga que aceptar un papel secundario en la comunión anglicana mundial. Añadió que «ya se han expresado ansiedades muy serias» acerca de las resoluciones de la reciente Convención General.
Williams preconiza ahora la idea de mantener en paralelo lo que ha llamado «dos formas de dar testimonio de la herencia anglicana», en lugar de hablar abiertamente de cisma «en términos apocalípticos». Williams, que hace dos semanas consideró «decepcionante» la decisión de los episcopales, ha lamentado, refiriéndose a la causa última de la división, los prejuicios y la violencia contra gays y lesbianas, hechos «pecaminosos y desgraciados», pero ha insistido en que «no se trata de una simple cuestión de derechos humanos o de dignidad. Se trata de la elección de un estilo de vida que tiene consecuencias… Y el que la sociedad cambie sus actitudes no es suficiente razón para que la iglesia cambie su disciplina».

Al dirigirse a los setenta y siete millones de anglicanos en el mundo, Williams, además de exhortar a la unidad interna, se ha apoyado en el desastre que resultaría para el ecumenismo, es decir, para el camino de unión con las otras iglesias y comunidades cristianas, en primer lugar con la Iglesia Católica Romana. Y es que las resoluciones aprobadas en California están en profunda contradicción con la doctrina y la práctica de los católicos romanos y de los ortodoxos. Williams ha objetado que el matrimonio entre homosexuales no tiene ningún fundamento en las Sagradas Escrituras. Y la Comunión Anglicana debe atenerse a ellas, sin seguir las cambiantes reglas sociales que, por ejemplo, en seis estados americanos permiten el matrimonio de parejas homosexuales. Mucho menos admitiendo al sacerdocio y al episcopado hombres y mujeres que conviven con personas del mismo sexo.

¿Pacto de ortodoxia?

Por lo tanto, para evitar este y otros posibles cismas, Williams ha propuesto a las cuarenta y cuatro provincias que componen la comunión anglicana suscribir un «Covenant», un pacto sobre la ortodoxia bíblica. Entre quien lo suscribirá y quien no, se separarán los caminos, pero no del todo. Por un lado estarán aquellos que se cimientan en la tradición bíblica, comparten una visión común sobre la doctrina y la praxis anglicana, se sienten parte de una más amplia hermandad con las otras Iglesias y comunidades cristianas. Por otro lado estarán aquellos que darán la prioridad a las decisiones de la propia comunidad y concebirán la comunión anglicana como una libre federación de cuerpos independientes, que simplemente tienen una historia cultural común a las espaldas.

Los fieles podrán suscribir el «Covenant», cuando su provincia no lo haga. Y en cada caso –ha subrayado Williams– solamente los firmantes del pacto participarán de los encuentros ecuménicos en calidad de representantes de la Comunión Anglicana, en modo que las otras Iglesias y comunidades cristianas sepan siempre quiénes son y qué cosa piensan aquellos con los que se encontrarán para dialogar.
Anglicanos Ficticios...
Por el Rvdmo. Sergio Carranza (Versión castellana: Miguel Zavala-Múgica, presbítero de la Diócesis del Occidente de México)

Esta semana (22 a 25 de junio) en Bedford, Texas, disidentes de la Iglesia Episcopal de los Estados Unidos han dado otro paso en el camino hacia un cisma, que han planeado cuidadosamente desde hace varios años, y que han ido instrumentando implacablemente desde que la Convención General de 2003 consensó la consagración episcopal del recién electo Obispo de la Diócesis de New Hampshire.Un cisma –que es ni más ni menos que apartarse del Cuerpo de Cristo-, es algo muy triste y doloroso; pero, en este caso, se trata también de algo más bien deplorable, por cuanto quienes lo perpetran alegan que es el todo el que se ha separado de ellos, y han tenido la audacia de pretender que la Comunión Anglicana los reconozca a ellos como la verdadera expresión del Anglicanismo en este país y en el Canadá.

Dado que el movimiento cismático se ha orquestado internacionalmente, no hay duda de que los Primados de algunas provincias africanas, y uno del Cono Sur, se apresurarán a reconocerles, y a felicitar a su presunto arzobispo por su acción sediciosa en contra de la Iglesia Episcopal.

Si bien lamento profundamente su salida, les respetaría más si tuvieran el valor de asumir el hecho de que son ellos quienes salen de la única y legítima provincia anglicana en los Estados Unidos, convirtiéndose en una iglesia evangélica más. Creo que ese sería el camino más honesto y honorable.

El siguiente paso en el camino hacia un cisma anglicano, será el asalto a los Instrumentos de Comunión* por los mismos primados que celebran la formación de la Provincia pseudo-Anglicana Americana. Han boicoteado ya la Conferencia de Lambeth, están repudiando al Consejo Consultivo Anglicano, y van a secuestrar la Reunión de Primados y a rechazar al Arzobispo de Canterbury.

Si llegaran a tener éxito en su complot, habrán desfigurado y deformado la Comunión a tal grado que el único elemento Anglicano en ella, sería el nombre.

Es triste ver partir a estos hermanos y hermanas que rechazan la Iglesia Episcopal, pero es aún más triste darse uno cuenta de que llevan en su seno las semillas de divisiones y tensiones; no sólo porque no son todos de un mismo sentir, sino porque sus motivos son diversos.

* El Rvdmo. Sergio Carranza es el anterior obispo de la Iglesia Anglicana Diócesis de México y actual obispo sufraganeo de la Diócesis de los Ángeles de la Iglesia Episcopal de EU.

Oración
Oh Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, nuestro único Salvador, el Príncipe de Paz: Danos gracia para que de corazón consideremos seriamente los grandes peligros en que nos hallamos por nuestras desdichadas divisiones. Aparta de nosotros todo odio y prejuicio, y cuanto pudiere impedir una santa unión y concordia para que así como no hay más que un Cuerpo y un Espíritu, una esperanza de nuestra vocación, un Señor, una Fe, un Bautismo, un Dios y Padre de todos, así seamos todos de un corazón y una alma, unidos en vínculo sagrado de verdad y paz, de fe y caridad, y con una mente y una voz te glorifiquemos; por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
(Libro de Oración Común Pág. 708)
San Marcos estrena techo
Por Evangelina Zarco Osnaya*.

El pasado 8 de julio gracias a Dios se concretó la segunda etapa del proyecto denominado “Con todo el peso para el techo”; que a primera vista nos parecía un sueño muy lejano e inalcanzable, sin embargo la necesidad e interés de tener un lugar digno para que los miembros de la Iglesia participaran crecían.

Dadas las necesidades de la congregación y gracias al entusiasmo de diversas personas fue que el proyecto de construcción del templo surgió. No ha sido tarea fácil el trabajar en esta obra, mucho menos pensamos levantar nuestro templo de un día para otro, pero la constancia y gusto de ofrendar parte de lo que Él nos da es lo que nos mueve a continuar poco a poco, etapa por etapa, en la edificación de su casa.

Por ello es que “Con todo el peso para el techo” consistió en que cada persona pudiera donar el monto equivalente a un metro cuadrado hasta cubrir los 320 m2 que abarca el techo; gracias a la colaboración de niños, jóvenes, adultos y familias hemos cubierto el 70% del costo.

Hoy en día podemos tener una visión de cómo quedará nuestro templo, y aunque veamos que el techo ha sido terminado aún falta mucho por hacer; estamos seguros de que nos tienen presentes en sus oraciones; pedimos que Dios nos dé los medios y los recursos necesarios para continuar con ésta su obra.

* Evangelina Zarco Osnaya es feligrés de la Iglesia de San Marcos e integrante del grupo Getsemani.
Historias de nuestras congregaciones
Christ Church: Un pedazo de Inglaterra en México


Christ Church es desde 1898, la primera y única Parroquia Anglicana de habla inglesa en la ciudad. Fundada en un principio para proporcionar servicios anglicanos para las comunidades británicas y americanas, atiende ahora a una comunidad anglicana de diversas nacionalidades. Y desde hace tres años inició un grupo en español con gran éxito.

La historia de esta parroquia se remonta a la ocupación estadounidense en 1847, cuando por la llegada a México de numerosos ciudadanos británicos y estadounidenses que arribaron especialmente para trabajar en la minería y los ferrocarriles se empezaron a celebrar servicios religiosos irregulares.



Las familias anglófonas residentes en la capital organizaron la celebración de servicios en su idioma, por lo que, el 25 de diciembre de 1869, se celebró formalmente el primer culto anglicano en la Ciudad de México.

Los servicios regulares en inglés comenzaron en 1871 con la llegada del Rev. William H. Cooper desde Chicago. Él fue seguido en 1873 por el Rev. William Parkes, y la congregación fue conocida como “Union Meeting of Protestant Christians for Religious Worship in the English Language."

Los anglicanos continuaron con su culto en esta congregación por algunos años, hasta que en 1882, la recién formada Christ Church, entonces dependiente de la Iglesia de Inglaterra, entró en contacto formal con la más cercana Iglesia Episcopal en los Estados Unidos, a través del Rev. H. Butter, la cual les brindó la dirección y la ayuda que buscaban.

El nombre Christ Church aparece por primera vez en los registros existentes en 1885, ligado a una visita del Dr. Eliot, obispo de Texas Occidental. Alrededor de 1869 a la Iglesia Anglicana le fue permitido comprar la Iglesia junto con el viejo Convento de San Francisco, que fue posible en parte porque las Reformas de 1857 del Presidente Benito Juárez habían confiscado todas las propiedades de la iglesia en la República Mexicana, que incluían la mayoría de las tierras de cultivo. Pero esta venta causó tal resentimiento entre los católicos romanos que la vieja Iglesia de San Francisco fue vendida de vuelta a la Iglesia Católica Romana un año después por el precio al que había sido adquirida.

En diciembre de 1894, un comité de construcción se formó para que una iglesia permanente en la ciudad de México fuera construida. La construcción fue finalmente completada con un préstamo de 25 mil pesos de la Reina Victoria de Inglaterra.

El original edificio se encuentra ubicado en la calle de Artículo 123 en el centro de la Ciudad, y fue construido a semejanza de una típica parroquia inglesa. Entre los muchos motivos y mobiliario típicamente ingles contaba con vitrales que fueron traídos desde Inglaterra y manufacturados por la casa Kempe. Por casi cien años este magnífico edificio acogió a gente de toda la ciudad y el mundo, convirtiéndose así en un lugar singular, en una ciudad repleta de edificios prominentes.
En 1898, fue finalmente posible abrir la iglesia al público para el culto regular. Christ Church fue consagrada el 29 de abril de 1906. El 20 de Mayo de 1910, El Presidente de México Porfirio Díaz y su gabinete asistieron a un servicio memorial por el Rey Británico Eduardo VII.

El Obispo Aves constituyó Christ Church como la Iglesia Catedral del Distrito de México el 24 de agosto de 1922. Debido a la deteriorada condición del Salón Parroquial, se recaudaron fondos y una nueva estructura fue construida en 1961. Un nuevo órgano fue comprado en 1964, y fuimos honrados con la visita de Su Alteza Real, Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo.

Una nueva Constitución Mexicana entró en vigor el 1° de Mayo de 1917. Algunas de sus disposiciones presentaron problemas para el culto Anglicano, pero el gobierno eligió interpretarlas tan liberal como fuera posible. El siguiente acontecimiento legal fue la orden final de un juez federal el 27 de agosto de 1942 que hizo oficial que Christ Church, como todos los edificios religiosos en México, propiedad de la nación.

Pero los viejos sueños transformaron de manera drástica y dramática a la Antigua Christ Church, localizada de manera estratégica en el centro de la Ciudad de México. En 1982 y después de una amplia deliberación, la Junta Parroquial decidió reubicar la parroquia a una área más conveniente y más segura. Las ventanas menos costosas fueron removidas, en tanto, el proyecto original planteaba mover el inmueble piedra por piedra, hasta su nueva localización. Sin embargo, tras el temblor de 1985, el edificio fue declarado monumento nacional, y los planes para transportarlo se archivaron.

Se adquirió un terreno en las Lomas de Chapultepec y se inició la edificación del salón parroquial, el cual estuvo concluido en 1984, y a partir de ese momento se inició la celebración regular de eucaristías en ese lugar. La primera piedra del actual templo se colocó en octubre de 1990 y finalmente en 1992 fue consagrado y se concretó el traslado de la congregación hasta este lugar en el que actualmente continúa.

Aunque gravemente dañado por el temblor de 1985, el edificio de Artículo 23 se encuentra catalogado en el Registro de Monumentos Históricos como uno de los dos ejemplos que existen en México, del renacimiento de la Arquitectura Gótica Inglesa.

En la actualidad, se lleva a cabo un esfuerzo de recaudación de fondos, (deducibles de impuestos tanto en México como en los Estados Unidos) que apuntan a la restauración y adaptación de las ruinas, convirtiéndolas en un espacio dinámico y multifuncional para actividades religiosas y culturales. El proyecto permitirá continuar con el ministerio Social de la Parroquia, llamado Santa Juliana de Norwich, y reasumir los programas que incluyen asistencia psicológica y servicios para pacientes ambulatorios con VIH/SIDA del centro de la ciudad, y que tiene grandes necesidades.

Sin embargo, las fases posteriores incluyen la restauración del elegante púlpito de mármol y las incrustaciones metálicas de las columnas, haciéndolas parte de un espacio abierto que servirá como centro comunitario, sitio para conciertos y eventos; así como un lugar tranquilo para el culto dentro del bullicioso dentro de la Ciudad de México. Todo esto servirá, para que este lugar consagrado, renueve y amplíe los valores y tradiciones centenarios de nuestra Parroquia, Diócesis y Nación.
Noticias

* El Rvdo. Ángel Andrés Cámara Solís fue ordenado diacono el pasado 22 de agosto del presente en la capilla del Seminario de San Andrés. La ceremonia fue presidida por el Rvdmo. Obispo auxiliar de la Diócesis, Roberto Martínez, con la presencia del Rvdmo. Carlos Touché, quien no pudo hacerlo debido a que durante su reciente visita oficial a la Catedral de San José de Gracia sufrió una fractura en el tobillo y tuvo que ser operado.
Gracias a Díos se recupera satisfactoriamente.
* El pasado 30 de junio del presente falleció nuestro muy querido hermano Adolfo Martínez Reséndiz, feligrés e integrante del Coro de la Catedral de San José de Gracia. En su memoria fueron celebradas varias eucaristías logrando convocar a un gran cantidad de familiares y amigos que durante su paso por esta vida construyó. Descanse en paz.
* La Catedral de San José de Gracia
recientemente gracias a la cooperación
de sus feligreses logró adquirir un nuevo
órgano ya el anterior con más de 50
años de uso sufría ya algunos desperfectos.
Este nuevo instrumento usa un
software que contiene
los registros de iglesias
de todo el mundo.

lunes, 20 de abril de 2009

Vida Anglicana- Pascua 2009


Editorial

“No se asusten. Ustedes buscan a Jesús de Nazaret, el que fue crucificado. Ha resucitado; no está aquí. Miren el lugar donde lo pusieron. Vayan y digan a sus discípulos, y a Pedro: 'Él va a Galilea para reunirlos de nuevo; allí lo verán, tal como les dijo. Entonces las mujeres salieron huyendo del sepulcro, pues estaban temblando, asustadas. Y no dijeron nada a nadie, porque tenían miedo.” (Mc 16,6b-8).


Con frecuencia, en las Escrituras se les ha pedido a personas de fe que no tengan miedo cuando Dios está a punto de obrar grandes portentos en sus vidas. A veces cantamos el corito: “¡Abre mis ojos, quiero ver a Cristo!” Pero, ¿qué es lo que queremos ver? ¿A quién buscamos? Aún más importante, ¿estamos preparados para recibir lo que nos venga de lo alto?


Las mujeres muy temprano fueron al sepulcro de Jesús a embalsamar el cadáver, cosa que no pudo hacer José de Arimatea porque el sábado se echaba encima. Encuentran la piedra corrida y el sepulcro vacío. Despavoridas por la desaparición del difunto y sin poder explicárselo, se refugian en el silencio.

Tal vez fuera bueno preguntarnos a nosotros mismos. ¿A qué venimos a la iglesia? ¿Venimos porque esperamos encontrar a Jesús? ¿Tal vez nosotros quisiéramos oír también la promesa de que sí lo encontraremos.

En la Pascua celebramos el día más grande de la fe cristiana. En esta Pascua nos damos cuenta de que servimos a un Cristo resucitado, a un Cristo vivo. ¿Qué significa eso para nuestras vidas? El Dios del universo nos visitó, vivió entre nosotros, murió por nosotros, fue sepultado y resucitó.

¿Qué significa todo esto?

Dios nos ha dado un gran regalo por medio de Jesucristo. Nos ha ofrecido algo gratis, sin que nos cueste nada y, sin merecerlo, nos ha dado vida. El precio de recibir ese regalo de Dios fue pagado en la cruz. Ahora se nos llama a compartir con los demás lo que hemos recibido. Se nos llama a compartir el regalo de Dios.

Cuando vamos buscando a Jesús, esto es lo que podemos encontrar: nada y todo, al mismo tiempo. Un Jesús que no podemos ver con los ojos físicos, y un Cristo tan verdadero que lo podemos sentir. Este es el regalo que Dios nos da. Este es el significado de la vida. En él encontramos sentido para nuestra vida. Porque él vive, nosotros también podemos vivir. Porque él resucitó, nosotros también podemos resucitar. “Pero, ¡si nosotros no estamos muertos!”, me pueden decir. Puede ser, pero ¡tampoco vivimos una vida nueva!

Cristo murió para que nosotros pudiéramos darle un sí a Dios. Ese sí nos trae una transformación llamada conversión. Conversión significa lo siguiente: un cambio de lo que éramos antes a un vivir nuevo.

Dios, por medio de Jesucristo, nos extiende una invitación para transformarnos en nuevas criaturas, por su medio se nos ofrece la oportunidad de que nuestra existencia tenga un nuevo significado, por su medio podemos vivir una vida nueva de fe en Dios. Pensemos seriamente esto. ¿Qué clase de Dios es este? Dios inicia la relación. Dios se entrega a la muerte en la cruz, por nosotros. Dios nos da el poder para aceptarlo. ¿Qué nos falta para entregar nuestras vidas a Cristo?

Hoy, Dios nos está invitando a que formemos parte de la relación personal más importante de nuestras vidas, relación con él. Dios ha mostrado su amor al morir y resucitar por nosotros. La maravilla es que no somos nosotros los que buscamos a Jesús, sino que él ya nos busca para reconciliarnos con él y los unos con los otros.

¿Por qué nos busca Dios? Dios quiere que compartamos nuestra vida con él, entregando nuestras vidas a Cristo. Entonces nos convertiríamos en apóstoles. Pertenecerle a Cristo significa llevarlo al mundo donde vivimos. Si queremos que nuestra iglesia cambie y sea lo que Dios desea, primero tiene que darse un cambio en nuestro interior.

Hoy es Pascua de Resurrección, día en que se renuevan los votos bautismales. Día en el que nos comprometemos con el Señor. Esta es nuestra gran oportunidad de entregar nuestra vida a Cristo de una manera consciente y responsable. El futuro de la Iglesia depende de la renovación de nuestra alma, porque sólo así ésta se elevará a ser lo que Dios desea para el bien de la comunidad. Hermanos y hermanas, que Dios nos dé la gracia para que entreguemos nuestra vida a Cristo esta Pascua de Resurrección.

Es Verdad, el Señor ha resucitado, ¡Aleluya!


Por Rvdo. P. Hernan Villalba*.


Veinte siglos de vida cristiana sustentada en la resurrección de Cristo y aún seguimos viviendo en una cultura de muerte, de desesperanza y de crisis existencial causada por el fantasma de la guerra y el terrorismo…basta mirar los titulares de nuestros diarios para darnos cuenta de la cultura de muerte que nos agobia.


Los cristianos proclamamos “¡Es verdad, el Señor ha resucitado, Aleluya!”, pero, ¿vivimos lo que proclamamos? ¿El estilo de vida de nuestras comunidades es de resurrección y de vida? ¿Por qué muchos de nuestros templos se llenan para celebrar el Viernes Santo, la pasión y la muerte de Cristo y no sucede lo mismo para celebrar la gran vigilia pascual?


¿Cuál es el Cristo que celebramos? En 1 Corintios 15,3-5 San Pablo afirma: “Porque les transmití en primer lugar lo mismo que yo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras, que fue sepultado y que resucito al tercer día según las Escrituras; y que se apareció a Cefas, y después a los doce…” fue el testimonio de unos intrépidos hombres que tuvieron la experiencia de Cristo resucitado, el motivo para que muchos creyeran, se convirtieran y entregaran sus vidas al Señor. En una palabra, para que aceptaran la salvación, como lo afirma Pablo: “Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levanto de entre los muertos, serás salvo…” (Romanos 10, 9).


La base del cristianismo es la resurrección de Cristo “…y si Cristo no resucitó, su fe es vana: están todavía en sus pecados” (1 Corintios 15,17) y también hubo hechos que aun celebramos que llevaban a los primeros cristianos a experimentar a Cristo resucitado. Dos textos que mucho me han llamado la atención al respecto son: Lucas 24, 13-ss, donde los discípulos de Emaús reconocen al Señor resucitado en la fracción del pan, y Juan 21,1-14 donde Cristo se manifiesta a sus discípulos en lo ordinario de sus vidas de pescadores…en ambos textos Cristo resucitado se presenta para restaurar la esperanza rota y la fe desecha de sus discípulos. Esos discípulos fueron los que después irían aún a costa de sus propias vidas a proclamar a ese Resucitado que era la razón de ser de sus vidas en ese momento.


Celebrar la Pascua, celebrar la Eucaristía, celebrar los sacramentos, debe llevarnos a vivir a Cristo resucitado a través de la fe en la Palabra. Es la celebración de fe la que fortalece nuestra esperanza y la que permite que vivamos la resurrección, para que proclamemos con nuestras vidas y con la vida de nuestras comunidades que Cristo es la esperanza en medio de un mundo sumido en la desesperanza y en la cultura de muerte.


El estilo de vida de los primeros cristianos fue pieza clave para que muchos creyeran y aceptando a Cristo se enfilaran en esa comunidad llamada Iglesia.


“Con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús…” (Hechos 4,33).


* El Rvdo. P. Hernan Villalba es sacerdote de la Iglesia Episcopal Puertorriqueña.
(Tomado de la revista Credo Cuaresma-Pascua 2007)

La estación Pascual

La Vigilia pascual es la piedra angular sobre la que gira y se funda todo el año cúltico y eclesiástico. Todos los bautismos celebrados durante el año hacen referencia al rito de este día. Todas las eucaristías celebradas durante el año son como la repetición de lo celebrado en esta liturgia. En esta celebración recordamos los eventos claves de salvación: la pascua judía que celebra la salida de la esclavitud en Egipto a la libertad de la Tierra Prometida, la pascua de Jesucristo pasando de la muerte a la resurrección, y nuestra propia pascua superando la esclavitud del pecado y resucitando a una nueva vida que nos da el Cristo resucitado. La Vigilia abre el tiempo pascual con el retorno del Gloria y del Aleluya, suprimidos durante la Cuaresma. Además, la Pascua, o el domingo de Resurrección, es el primer día del tiempo pascual.

Aunque no hay vestigios cristianos de esta fiesta en el Nuevo Testamento, se daba una práctica de la que ya hay testimonio claro en el siglo III. Según la Tradición Apostólica, en esa época todos los bautizos tenían lugar en la gran Vigilia pascual.

En tiempo de los sacramentarios, la Vigilia se iniciaba encendiendo el nuevo fuego y cantando el Exultet. Este es un canto que se remonta por lo menos al siglo IV. Esa es la primera palabra del canto cuyo inicio dice así: "Exulten por fin los coros de los ángeles, exulten las jerarquías del cielo, y por la victoria de Rey tan poderoso que las trompetas anuncien la salvación". Continuaba una serie de entre cuatro y doce lecturas del Antiguo Testamento, entre las cuales había salmos, cánticos y oraciones. Normalmente los temas de las lecturas eran: la creación, la caída, el diluvio, el sacrificio de Isaac, la pascua, el paso del mar Rojo, la entrada en la tierra prometida, Isaías 4 y 55, el valle de los huesos secos, y Jonás. Después se bendecía el agua de la pila bautismal con una fórmula repleta de imágenes bíblicas; en algunas partes se asperjaba a la gente como recuerdo de su propio bautismo. Se llamaba a los candidatos al bautismo para que hicieran las renuncias y la profesión de fe. Después de la inmersión en el agua se les ungía con el aceite bendito. En el rito galicano, un sacerdote con cargo destacado lavaba los pies de los nuevos bautizados. A los bautizados se les vestía con ropas blancas, (que debían llevar durante varios días), y luego se celebraba la eucaristía, en la cual todos comulgaban sin importar la edad.

A medida que se empezó a bautizar a los niños al poco tiempo de nacer, la Vigilia pascual dejó de ser el día principal para los bautizos. Los ritos de este día se acortaron, y la ceremonia empezó a celebrarse el sábado por la tarde.
El Libro de Oración Común de 1549 tampoco ofreció una liturgia especial para la Vigilia, los temas asociados al bautismo se incluyeron en la liturgia del día de Pascua. El nuevo libro de oración de l979, recobra al máximo la liturgia de la Vigilia pascual, con sus cuatro partes principales: el servicio de la luz, la liturgia de la palabra, los bautismos o la renovación de las promesas bautismales, y la santa eucaristía.
Tiempo Pascual
El tiempo pascual tiene su antecedente en el período de tiempo que transcurría de la pascua judía a la fiesta de las Siete Semanas o Pentecostés, mencionado en el Levítico (23, 15-16). Los cincuenta días que van del domingo de Resurrección al de Pentecostés marcan el tiempo pascual. Este es un tiempo de alegría y exultación. En realidad es una extensión de la Pascua. Según san Atanasio todo este tiempo es como "un gran domingo".

Los ocho días siguientes a la Pascua se equiparan a las solemnidades del Señor. En el siglo IV se introdujo la fiesta de la Ascensión a los cuarenta días de la Pascua, y Pentecostés se convirtió en la solemnidad de la venida del Espíritu Santo. Posteriormente, los domingos del tiempo pascual apenas tenían relevancia; la unidad originaria de la cincuentena se había perdido. La reforma litúrgica moderna, ha recobrado la unidad y coherencia de todo este período pascual.

Estrechamente relacionada con los grandes misterios, tenemos la festividad de la Santísima Trinidad, que se celebraba el primer domingo después de Pentecostés, como colofón del misterio trinitario (Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo). La devoción a este misterio se inició en la Edad Media. Se introdujo en el calendario romano en l334, y alcanzó gran difusión a través del misal promulgado por Pío V en 1570.

Durante el tiempo pascual, incluido el día de Pentecostés, se leen los Hechos de los Apóstoles en la primera lectura.
Tomado del libro: Introducción al Culto, por Isaías A. Rodríguez
(Ministerios Hispanos Iglesia Episcopal EU)

Sínodo 2009: Dificultades en el camino.

El presidium del Sínodo dirigió y escuchó atentamente todos los planteamientos de los delegados (Foto: Vida Anglicana)
Por Rodrigo Contreras*.


El pasado sábado 7 de marzo del presente se llevó a cabo en las instalaciones de la Parroquia de San Juan Evangelistas, en San Pedro Mártir el 96° Sínodo de la Diócesis de México.


Como es costumbre el Obispo Carlos Touché dio la bienvenida a todos los asistentes y los invitó a ponerse en la presencia de Dios y poner en sus manos todos los trabajos que se realizarían en el Sínodo. Luego del pase de lista por el secretario del Sínodo, el R.P. Salvador Martínez Ríos, el obispo presentó y dio la bienvenida a los visitantes, en primer lugar al representante de nuestra Diócesis hermana de Utah el Revdo. Canónigo Pablo Ramos González, hijo del Revdo. Pablo Ramos, deán de nuestro seminario y en segundo lugar al Rvdmo. Obispo Martiniano García, anterior Obispo Primado de la Iglesia Anglicana de México.


El Canónigo Pablo Ramos González transmitió los saludos de nuestra Diócesis hermana y nos explicó que por la renuncia de la obispa de la Diócesis de Utah, la Revdma. Carolyn Tanner Irish, la cual se hará efectiva a partir de septiembre del 2010, no fue posible que el Padre David Bayley y su esposa Anne nos acompañaran y pidió nuestras oraciones para que la nueva elección sea todo un éxito y así seguir trabajando en la construcción del Reino de Dios, y nos deseó todo un éxito en nuestro Sínodo Diocesano.


Posteriormente el Obispo Carlos presentó a los nuevos clérigos de esta Diócesis: el Revdo. P. Sergio Hernández Carrera, el cual, fue ordenado el 29 de marzo del 2008 y ahora es vicario de la congregación de San Lucas.


Y al Rvdo. Diacono Benjamín Isaac Long, quien no pudo asistir por encontrarse en Estados Unidos ya que él expreso su deseo de estar en una comunidad de habla inglesa y dado que no hay vacantes en ninguna de las que hay en México por cuestiones de presupuesto sería imposible para la diócesis sostenerlo económicamente, así que él estará trabajando en EU aunque mantendrá su residencia canónica en México lo cual es posible. El Obispo Carlos Touché llevó a cabo su ordenación al presbiterado Long el pasado 28 de marzo en la Parroquia de Saint Paul en Houston, Texas.


Luego de que el orden del día y el acta del Sínodo anterior se pusieron a consideración de la asamblea y fueron aprobadas por unanimidad, se procedió a la elección del nuevo secretario y subsecretario del Sínodo para lo cual se propuso al R.P. Sergio Hernández Carrera y la reelección del R.P. Salvador Martínez Ríos, y por mayoría de votos, el R.P. Sergio Hernández Carrera fue electo como nuevo secretario del Sínodo , el cual haciendo uso de sus facultades nombró al R.P. Pablo Ramos como subsecretario.


Se hizo la propuesta de leer todos los informes que se presentarán durante el Sínodo debido a que aunque son enviados con anterioridad muchas veces los delegados no los leen, se realizó la votación y por mayoría unánime la asamblea decidió que todos los informes fueran leídos.


Luego de la lectura del informe de la Comisión de Ministerios se cuestionó la salida del Seminario y como oficial de Evangelismo del Sr. Raúl Xavier Vázquez López luego de que se dijo que su proceso de ordenación había sido suspendido definitivamente por no haber aprobado los exámenes psicológicos que se le aplicaron.

Todos los asistentes al Sínodo escucharon todos los informes y participaron activamente en las decisiones para el futuro de nuestra Iglesia. (Foto: Vida Anglicana)

Se preguntó si sólo se tomó en cuenta este resultado o se vieron otros aspectos de su vida, ya que el seminarista Raúl estaba haciendo un buen trabajo en el ámbito pastoral. Primeramente se menciono que por carácter de privacidad y de fuero no se podían dar a conocer públicamente los resultados y que fue una decisión muy difícil pero que después de un discernimiento serio se consideró que era lo más favorable para él y para la Diócesis de México.


Se cuestionó que este examen haya sido aplicado hasta que terminó sus estudios y se disponía a ser ordenado y no antes de su ingreso, por lo que se recomendó hacerlo al inicio de todo proceso para evitar que un alumno pierda su tiempo si llegaran a decirle que ya no puede continuar, a lo que el Comité aclaró que esto había sido así siempre pero que por cuestiones económicas no se había podido realizar, pero que ahora ya es un requisito indispensable para entrar en el seminario y los alumnos actuales del seminario ya lo presentaron.


Otro punto importante del Sínodo fue cuando al Rvdo. P. Efrén Velásquez, oficial de ecumenismo y relaciones interreligiosas se le preguntó acerca de los frutos de las relaciones con otras iglesias, como el pasado encuentro Anglicano-Metodista en México, a lo cual el Sr. Obispo pidió la palabra y señaló que las relaciones se encuentran como en un ecumenismo invernal, sobre todo con la Iglesia Católica Romana, y esto ha sido causado por algunos factores ya conocidos por la mayoría como la ordenación de mujeres y cuestiones de sexualidad humana como la bendición de parejas del mismo sexo en algunas diócesis de la Iglesia Episcopal de Estados Unidos y otros países, y la ordenación del Obispo de la Diócesis de New Hampshire en Estados Unidos, Gene Robinson, quien abiertamente se declaró gay y vive con su pareja.


Señaló que si se hace la comparación del actual obispo de Roma, el Papa Benedicto XVI con el fallecido Papa Juan Pablo II, se podría concluir que el anterior era de izquierda y liberal, mientras que el actual es extremadamente conservador, por lo cual cree imposible por ahora llegar a un acercamiento y que las relaciones entre ambas iglesias sean diferentes. Indicó que aunque la relación con algunas iglesias evangélicas es diferente, hay cuestiones por ejemplo de tradición histórica o a nivel de jerarquía que son difíciles de conciliar y esto hace que resalte más el ataque, a pesar de saber que hay más cosas que nos unen que lo que nos separan. El Sr. Obispo confió que algún día se pueda llegar a un nuevo ecumenismo primaveral como el que existió luego del Concilio Vaticano II.
El Rvdmo. Obispo Carlos Touché Porter (Foto:Vida Anglicana)

Comentó que aunque pareciera ilógico, hay más división entre cristianos que entre creyentes de otras nominaciones no cristianas, esto debido a que no están en competencia directa y a que son comunidades más abiertas e inclusivas a ciertas cuestiones humanas y sociales y humanas, por ejemplo la Comunidad Sufi o Kumaris.

Posteriormente, durante su informe el Revdmo. Carlos Touché Porter, destacó además de sus visitas a congregaciones, su participación como Obispo Primado de la Iglesia Anglicana de México, en la Conferencia de Lambeth, celebrada del 16 de julio al 3 de agosto del 2008, en Inglaterra; así como sus participaciones en las reuniones de Primados realizadas en Alejandría, Egipto y en San José de Costa Rica.

Asimismo recordó el 150 aniversario de los Padres Constitucionalistas, algunos de los cuales como el Padre Manuel Aguas se agruparon en la Iglesia Mexicana de Jesús, que posteriormente se llamo simplemente Iglesia de Jesús y que tras su unión con la Iglesia Episcopal de Estados Unidos pasó a ser la Iglesia Episcopal Mexicana, hoy la Iglesia Anglicana de México y llamó a todos a seguir trabajando por el futuro de la Iglesia sobre todo en estos momentos de dificultades económicas internacionales que también están afectando y ponen en riesgo a la Iglesia Anglicana de México.

Y es que el C.P. Edgar Gómez al exponer la forma en cómo hemos venido caminando económicamente y lo que se avecina en el rubro económico de la Diócesis indicó que a partir de 1995 cuando se inicio el proceso de autonomía para convertirnos en una provincia independiente de Estados Unidos en la Comunión Anglicana, la cantidad base asignada para nuestra provincia era de 918 mil 864 dólares, cantidad que disminuiría a un 4 por ciento anualmente durante un periodo de 25 años, tiempo de duración del convenio, lo cual 14 años después solo alcanza para los estipendios de los clérigos y del obispo, (70 mil pesos mensuales) sin incluir los estipendios del personal administrativo.

Los gastos de estipendios del personal laico y el desarrollo de programas diocesanos se obtienen de las promesas de las congregaciones y la crisis que se vive actualmente a nivel mundial han mermado de manera importante los recursos de la Diócesis. Durante el año de 2008, el Trust Fund (Fondo de Retiro) de la diócesis perdió 196 mil dólares, equivalente a más de 2.5 millones de pesos, los cuales ya no son posibles de recuperar. Es por esto, que la propuesta de la Diócesis para enfrentar esta disminución en sus ingresos fue incrementar la promesa diocesana y la ayuda de estipendio del clérigo en un 10 por ciento.

Con esto, se estaría recuperando solo una parte de la disminución que tenemos en nuestra apropiación; y se otorgaría un aumento para los clérigos. Después de esta explicación se pasó a votar sobre la propuesta del aumento del 10 por ciento, y con 63 votos a favor y cuatro en contra, ganó la propuesta del aumento del 10 por ciento, con lo cual hubo un efusivo aplauso a todos los delegados ya que con esto se garantiza por el momento la sustentabilidad de la diócesis.
El Revdmo. Sr. Obispo, tomó la palabra y agradeció el apoyo de todas las congregaciones a pesar de la crisis económica que se está viviendo y que muchos de nosotros hemos sido afectados por ella.

Posteriormente se pasó a la renovación del Comité Permanente ya que el R.P. Michael Long y la Dra. Alys M. Holden terminaron su periodo de servicio dentro de este Comité. Por derecho la asamblea elegiría a un sacerdote y se propuso al R.P. Salvador Martínez y al R.P. Ricardo Blanco.

Se procedió a la votación y quedó electo el R.P. Salvador Martínez con 74 votos contra 18 votos del P. Ricardo Blanco. Al Sr Obispo le tocaba proponer a un laico para unirse al Comité Permanente y propuso a la asamblea al Sr. Francisco Álvarez y al Sr. Rogelio Ángel Osnaya. El Sr. Francisco Álvarez quedó electo con 58 votos a favor contra 22 votos en contra.En el Comité de Ministerios el R.P. Salvador Martínez Ríos y la Profra. Saraí Osnaya Jiménez terminaron su periodo de servicio en este comité, y la asamblea propuso al R.P Javier García, al R.P. Luis Rábago y al R.P. Michael Long, quedando este último electo como miembro del Comité con 39 votos y el Revdmo Sr. Obispo asigna a la Sra. Maricela Gómez como nueva integrante de este comité.

La Parroquia de San Juan Evangelista nos volvió a invitar para que el próximo año el Sínodo vuelva a realizarse en esta parroquia y al no haber otra invitación y sin inconformidad alguna la asamblea lo aceptó y agradeció de corazón. La fecha del próximo Sínodo Diocesano es el día 6 de febrero del año 2010.

El Revdmo. Señor Obispo pidió a los miembros de la Parroquia de San Juan Evangelista pasaran al frente para agradecerles por la hospitalidad, la comida y hacernos sentir en casa durante la estancia en este sínodo. También se le agradeció al R.P. Carlos Leopoldo, nuevo rector de esta parroquia. La asamblea agradeció con un largo y emotivo aplauso a los miembros de esta comunidad. El comité organizador del Sínodo de la Parroquia de San Juan Evangelista, donó a la Diócesis el dinero que se recaudo para la comida de este Sínodo. Se les agradece por su gran generosidad hacia la Diócesis.

Antes de hacer nuestras oraciones finales, el Señor Obispo recordó que la Santa Eucaristía es parte del Sínodo, por lo que pidió la participación de todos los asistentes para poner en las manos de Dios todos los trabajos realizados durante este Sínodo y pedirle que nos siga bendiciendo en este caminar.

Al terminar la Eucaristía, el Sr. Obispo dio por concluido los trabajos de este Sínodo número 96.
El Obispo Carlos en compañía de todos los presbíteros de la Diócesis presidieron la Eucaristía con la que se concluyó el Sínodo (Foto: VA)

Una Iglesia nacida en México: Entrevista al Rvdmo. Carlos Touché


Por el Rvdo. Can. Daniel Caballero *


(Durante el pasado Sínodo Diocesano el Rvdmo. Carlos Touché Porter recordó un poco la historia de la Iglesia Anglicana de México, por lo cual me parece oportuno recuperar un fragmento de esta entrevista que el Obispo dio a la revista Caminos hace unos años para recordar un poco acerca de esto).


Obispo Touché-Porter (OTP): A mediados del siglo XIX, la Iglesia episcopal en México empezó como un movimiento local de reforma, con un grupo de sacerdotes y laicos católico-romanos en defensa de la libertad de cultos y la separación de Iglesia y Estado. Estos se organizaron formalmente como Iglesia en 1871. En 1875 entramos en comunión con la Iglesia episcopal de Estados Unidos y en 1906 fue cuando se dio la unión formal de la Iglesia mexicana con la Iglesia americana.


Así que, cuando alguien nos pregunta ¿cuándo llegó la Iglesia episcopal a México?, respondemos: nunca,....(se ríe).... ¡nació aquí!


Daniel Caballero: ¿Cómo ha evolucionado desde ese momento hasta el actual?


OTP: En muchos sentidos ha sido una lucha por la supervivencia; primero por obtener un obispo, ya que este grupo religioso que se separó de la Iglesia romana no contaba con obispo. Fue lo primero que solicitaron a la Iglesia americana, pero no lo concedieron hasta mucho tiempo después, lo que causó que se perdiera mucha de esa gente relacionada con el movimiento. Otro reto fue el sobrevivir en medio de una sociedad que todavía no estaba acostumbrada a la libertad y a la pluralidad religiosa. La Iglesia mexicana tuvo sus primeros mártires en 1878. También, durante la guerra religiosa que se dio en México en los años 20, muchos episcopales fueron masacrados, y no por el gobierno, sino por el grupo cristero, que culpaba a todos los no-católicos (romanos) de las persecuciones que los católico-romanos estaban experimentando por parte del gobierno de aquella época.


El siguiente reto fue caminar hacia la autonomía. Y el reto actual, ya como una Iglesia autónoma dentro de la Comunión Anglicana, es no sólo encontrar una manera de autosostenernos, y ser realmente responsables por nosotros mismos, sino también encontrar una identidad verdaderamente mexicana, que sea compatible con el entendimiento anglicano de la fe cristiana.


DC.: ¿Cuáles son las mayores dificultades?


OTP: La falta de recursos, tanto humanos como financieros, pero también la mentalidad mexicana. La mentalidad tradicional de: "no me importa si no practico la religión, pero no la puedo cambiar porque es la religión que heredé de mis padres". Una situación que he vivido en México es que para la mayoría de los mexicanos es más aceptable decir "soy católico romano no practicante" o "no creyente", que decir "pertenezco a otro grupo religioso, cristiano o no cristiano". Lo otro ha sido también que, en algunos sectores sociales, cambiar de una iglesia mayoritaria a otra minoritaria se considera como un descenso en la escala social. Y muchas veces ha sido el temor, de muchos que siempre han formado parte de la mayoría, a convertirse en parte de una minoría; donde ahora tienen que dar siempre una explicación, una justificación, de lo que antes se daba por sentado. A veces son factores psicológicos los que impiden a la gente formalizar sus relaciones con nuestra Iglesia. Tenemos muchos "anglicanos" que formalmente no lo son. Viven con nosotros pero que no se atreven a dar el paso.


El reto de Jesús fue de: "Ir, evangelizar y bautizar". Para nosotros ha sido al revés, ahora tenemos que evangelizar a los ya bautizados.

Lo que queremos es hacer de nuestra Iglesia es una comunidad evangelizadora, que una vez evangelizada salga a evangelizar a los demás.

viernes, 17 de abril de 2009

La Mayordomía ¿Como contribuimos en el sostenimiento de nuestra Iglesia?

¿Qué es la mayordomía? Es la buena y recta administración de todos los bienes creados por Dios. Todo cristiano debe administrar adecuadamente los bienes materiales que posee y también los espirituales. De tal manera que todo lo que poseamos esté al servicio de Dios. No podemos disponer a nuestro antojo de las cosas que tenemos. No podemos malgastar energía, comida, muebles, vestidos, o cualquier otro objeto; el hacerlo despreocupadamente, podría considerarse un acto pecaminoso. Si malgastamos algo, derrochamos algo que pertenece a Dios y al prójimo. Todo ha sido creado por Dios para el bien común.

En la Biblia se habla del diezmo, es decir aportar la décima parte de nuestras ganancias para ponerlos al servicio de Dios para mantener el culto en el santuario.

¿Cuánto debemos ofrendar a nuestra iglesia? Esto depende de la fe de cada uno. Una persona sin fe no dará nada. Una persona con poca fe dará poco. Una persona con mucha fe, dará mucho, porque está totalmente consagrada a Dios.

Un principio que todos debemos aprender y practicar es éste: Todo cristiano debe ofrendar regular y libremente, con alegría y sacrificio, en proporción a sus ganancias, motivado por su consagración al Señor y a imitación de Jesucristo, que se hizo pobre por nosotros con un sacrificio amoroso.

Ejemplo vivo de esta doctrina es la viuda del evangelio que entregó "todo lo que tenía para vivir" (Mc 12,41). Esta actitud demuestra que esta señora estaba entregada a Dios con toda su alma, mente y corazón. Era generosa y sacrificada.

¿Qué opina el lector? ¿Cuánta fe tendrá la persona que sólo ofrenda 10, 20, 30 o 40 pesos cada domingo? ¿Qué diremos del cristiano que viene sólo algunas veces al templo y ofrenda cada vez unos pesos? ¿Qué podremos decir del cristiano que se considera "pobre", pero gasta más de la cuenta en bebidas o diversiones, para detrimento propio? ¿Qué diremos del cristiano que es "pobre" pero gasta miles de pesos en una fiesta de quinceañera, o en una boda, y no ofrenda más que 10 pesos cuando viene al templo?

¿Quiénes deben ofrendar o diezmar? Todo el que gana algo. El primero en dar ejemplo debe ser el sacerdote o ministro de la congregación y los miembros de la Junta Parroquial. Invitamos a todos a apuntarse y aportar al sostenimiento propio de su respectiva parroquia o congregación.

miércoles, 15 de abril de 2009

Cursillistas en acción




Por Rodrigo Contreras.

El pasado 21 de marzo la Catedral de San José de Gracia fue el marco de un reencuentro de cursillistas de diversas congregaciones quienes durante gran parte de la mañana y de la tarde recordaron un poco su cursillo a través de pláticas, reflexiones, cantos y juegos.

La reunión fue presidida por los actuales rectores del Cursillo, la Sra. Gloria Ruiz Gómez y su esposo el Sr. Miguel, y se invitó al Rvdo. P. Julio Cesar Martín como rector de la parroquia a dirigir la oración de apertura y clausura.

Fue un reencuentro muy emotivo en el cual todos los cursillistas se renovaron espiritualmente rumbo al próximo Cursillo de Cristiandad número 21, que se llevara a cabo del 29 de julio al 2 de agosto del 2009 en las instalaciones del Centro Diocesano en San Ángel.